Análisis | Opinión
La hiperinflación en Venezuela no ha sido generada por crear mucho dinero (y II)
En este segundo artículo, Eduardo Garzón analiza las causas de la hiperinflación que actualmente se produce en Venezuela.
¿Qué es lo que explica que Venezuela esté sufriendo un caso de hiperinflación? Las preguntas complejas tienen también respuestas complejas. Para poder entender adecuadamente el proceso de inflación galopante en Venezuela es necesario conocer cómo funciona la economía venezolana, cuál es su estructura productiva, su inserción en el mercado exterior, su régimen político, institucional y social, su sistema monetario y financiero, etc. Sin conocer todo eso es imposible ofrecer una respuesta adecuada y realista. Por eso hay que desconfiar de quienes analizan la economía venezolana como si fuera cualquier otra, y muchos menos si utilizan de comparación una economía desarrollada y europea. Esos analistas ignoran que cada país tiene su propio modelo económico y sus propias características, y que cualquier comparación con otro país será siempre una simplificación burda y normalmente poco útil. A falta de más espacio para profundizar, cabría hacer cuatro apuntes sobre la economía venezolana con el objetivo de conocer sus características básicas y contextualizar así el análisis.
Para empezar, Venezuela siempre ha tenido tasas de inflación muy elevadas. De hecho, en los años 80 los precios crecían muchísimo más rápido que durante los años del gobierno bolivariano, exceptuando el último año. Esto es importante para entender que no se trata simplemente de un caso reciente que pueda ser achacado íntegramente a los últimos acontecimientos, sino que viene de largo. Los grandes grupos oligopólicos con poder de mercado en determinados sectores, la incapacidad del Estado para regular y controlar la competencia empresarial, la corrupción, la delincuencia, la asimetría de poder en las negociaciones en los centros de trabajo, etc, explican en buena medida que la inflación haya sido tradicionalmente alta e irregular.
En segundo lugar, no se puede olvidar que el régimen bolivariano que comenzó con la presidencia de Chávez y que continúa con la de Maduro ha sido siempre una amenaza para los privilegios de la élite del país. La nacionalización y toma de control de buena parte de los sectores productivos estratégicos (especialmente el de los hidrocarburos) así como una mayor distribución de la renta (acorde a la CEPAL Venezuela es ahora el país menos desigual de Latinoamérica) provocó un duro golpe al poder y a la riqueza del stablishment venezolano, que desde entonces se moviliza de muy diversas formas para tratar de derribar al gobierno para recuperar sus privilegios. Ejemplos paradigmáticos lo conformaron el golpe de Estado fallido de 2002, el paro petrolero entre 2002 y 2003, las protestas armadas, el desabastecimiento selectivo y programado de determinados productos justo antes de tener lugar comicios electorales, y la mala imagen que difunden a través de los poderes mediáticos en el interior y en el exterior del país (es llamativo que el gobierno estadounidense aún continúe tildando de “dictadura” al gobierno venezolano a pesar de que la ONU ha reconocido una y otra vez que todas las elecciones fueron limpias y respetuosas con los estándares internacionales). Todo esto no es nada nuevo ni singular: los grupos de poder utilizaron estrategias parecidas en el Chile de Allende entre el año 70 y 73 del siglo pasado y en Nicaragua a finales de los años 80, por poner sólo dos ejemplos.
En tercer lugar, es importante entender que la estructura productiva venezolana dista mucho de parecerse a la de una economía avanzada. No existe un tejido productivo diversificado que arroje productos de todo tipo y color sino que está concentrado en ramas del sector primario y en ramas industriales y de servicio de bajo y medio valor añadido. Esto provoca que los venezolanos tengan que comprar en el extranjero casi la mitad de todos los productos que necesitan. El sector de los hidrocarburos es el enorme gigante de la economía, consiguiendo el 95% de todos los dólares que recibe el país, siendo el 4% restante gracias a la exportación de otras materias primas. Es decir, que para que la población pueda obtener todo lo que necesitan para sus vidas es necesario la utilización de moneda extranjera, fundamentalmente dólares, que la economía obtiene gracias a las exportaciones de petróleo. Es una economía absolutamente dependiente de un único sector, con la enorme debilidad que eso conlleva. De hecho, el hundimiento de los precios del petróleo en 2014 provocó un agujero en los ingresos de dólares que ha tenido su impacto en las importaciones y en el desabastecimiento y encarecimiento de productos en los mercados internos.
En cuarto lugar, el gobierno venezolano controla los precios de muchos productos básicos para asegurar el abastecimiento de la población más vulnerable, lo que provoca que se generen mercados ilegales alternativos en los que rigen otros precios. Esto ocurre también, y de forma importante, en el mercado de las divisas: para evitar que cualquier venezolano pueda cambiar la moneda nacional por dólares y luego se los lleve fuera del país (como ocurría tradicionalmente con las fugas de capitales) el gobierno impuso en 2003 un control cambiario, de forma que sólo se pueden cambiar bolívares por dólares a un tipo de cambio determinado. Esta medida también provocó que se generara un mercado negro alternativo en el que se cambian los bolívares por dólares a otro precio.
Con esas cuatro consideraciones en mente se puede entender mejor en qué han consistido los cinco factores que, siguiendo a analistas como Pasqualina Curcio y Mark Weisbrot, nos ayudarían a explicar la espiral inflacionista.
1) El desabastecimiento programado y selectivo de productos. Los grandes grupos empresariales contrarios al gobierno venezolano y que tienen suficiente poder de mercado en su sector (el grupo empresarial de productos de higiene controla el 99% del sector; el de harina de pasta el 80%, etc) apartan buena parte de sus productos del mercado oficial para venderlos en el mercado negro, lo que inexorablemente produce un incremento de precios tanto por desabastecimiento como por un abuso de los precios al utilizar canales ilegales de distribución.
2) Inflación por importaciones. Los grupos empresariales que importan productos del exterior lo deben hacer obligatoriamente al tipo de cambio oficial, pero luego venden ese producto en el interior de su país al tipo de cambio extraoficial, obteniendo jugosas ganancias simplemente gracias al diferencial, y elevando con ello los precios de forma completamente artificial. Un ejemplo sencillo: si el tipo de cambio oficial es de 3.000 bolívares por cada dólar, la importación de un producto que cueste 1 dólar le costará 3.000 bolívares al empresario venezolano. Pero si en vez de vender en el interior del país ese producto de 1 dólar al tipo de cambio oficial lo hace al tipo de cambio ilegal, que es de 10.000 bolívares por cada dólar, acabará obteniendo ingresos de 10.000 bolívares por la venta en el interior cuando sólo le costó 3.000 comprarlo en el exterior. Estamos hablando de un incremento del precio (y de las ganancias del importador) astronómica. Ésta ha sido el principal factor que ha explicado el vertiginoso aumento de los precios en Venezuela, especialmente a finales de 2017 debido a que el tipo de cambio ilegal se disparó salvajemente (pasó en sólo dos meses de 3.000 bolívares por dólar a 52.000 bolívares por dólar). Las autoridades venezolanas aseguran no encontrarle sentido a tal evolución y culpan a las empresas que calculan ese tipo de cambio de manipularlo para generar beneficios y causar inestabilidad económica y social.
3) Embargo financiero de Estados Unidos. El pasado 25 de agosto de 2017 el presidente estadounidense Donald Trump, para “combatir la dictadura y restablecer la democracia” dio un paso más en sus medidas de bloqueo económico, comercial y financiero sobre Venezuela. El comunicado de la Casa Blanca rezaba: “La nueva medida del presidente prohíbe realizar transacciones con títulos de deuda y acciones emitidos por el gobierno venezolano y su compañía petrolera estatal. También prohíbe las transacciones con ciertos bonos existentes que pertenecen al sector público venezolano, así como los pagos de dividendos al gobierno de Venezuela». En román paladino: más dificultades para endeudarse en dólares y más dificultades para que Venezuela pueda obtener los dólares que necesita (en el mercado oficial) para importar los productos que no tiene, de forma que fuerza acudir más al mercado ilegal para obtener dólares más caros. Las consecuencias son evidentes: mayor desabastecimiento, mayor devaluación del bolívar con respecto al dólar en el mercado ilegal, mayor aumento de los precios.
4) Desconfianza generalizada en el bolívar. La moneda venezolana nunca ha sido muy codiciada, ni internacionalmente ni internamente, ya que ha experimentado tradicionalmente importantes pérdidas de valor, pero ese escaso atractivo se vuelve aún menor si su valor no deja de caer con respecto a la moneda tradicional de referencia: el dólar. Esto provoca que los venezolanos se deshagan de sus activos nominados en bolívares y los conviertan en activos expresados en dólares, lo que retroalimenta la depreciación de la moneda venezolana. La incapacidad institucional para imponer la utilización de su moneda se traduce en una mayor dolarización de su economía, y en un mayor incremento de los precios vía importaciones.
En definitiva, la hiperinflación en Venezuela se debe a la interacción de numerosos y diversos factores que tienen que ver con la débil estructura productiva y exportadora de su economía, con el enorme poder de grupos económicos contrarios al gobierno, y con la singular posición política e institucional del ejecutivo venezolano. La creación masiva de dinero no tiene nada que ver con la hiperinflación que está sufriendo el país, no es su causa sino su consecuencia: para poder hacer pagos y comprar productos cada vez más caros por culpa de la hiperinflación es necesario tener cada vez más dinero, y por eso la masa monetaria no deja de crecer. Sin embargo, proliferan análisis de muy baja calidad y rigor –pero desgraciadamente de exitosa difusión- que simplemente se apoyan en la incompetente teoría económica convencional para arremeter interesadamente contra el gasto público y la creación estatal del dinero. Ideología disfrazada de ciencia que urge combatir con análisis serios y rigurosos.
Que señor tan ignorante, sobretodo decir que solo en el último año la inflación en Venezuela ha sido superior a la de los 80,s madre mía. A ver la depreciación del tipo de cambio nominal de Venezuela desde 1998 572 BS x dólar, a el día de hoy 2163000 y sumemosle los 8 ceros que le han quitado al Bolívar da cuánto? 216300000000000 BS x dólar. La depreciación nominal da cuánto 20332167832067% más de 20 billones x ciento. Así que este señor esta loco y también es un ignorante. Venezuela y muy pocos países del mundo en toda la historia han sufrido tales inflación es o variaciones en su tipo de cambio. Claramente es un fenómeno monetario el venezolano.
La discusión sobre el estatus de Venezuela en el marco de los factores que exponen para explicarlo me traen a la memoria la situación que vivíamos en México en 1978, cuando era presidente Lopez Portillo. Se denunciaba el manejo privilegiado hacia determinados empresarios y agentes del gobierno cuando se dictaban las paridades del peso-dólar. El excesivo aumento de la masa monetaria?etcétera.
Esto derivó en el próximo régimen 1982-1988 a los pactos multidectoriales (gobierno-empresas-trabajadores) para estabilizar el sector financiero-monetario y pasar de una enonomia mixta (de mercado combinado con la intervención del estado) y posteriormente al denominado liberalismo social de Carlos Salinas.
Tienes que presentarte en el club de la comedia Eduardo, nos reímos mucho contigo, en especial los venezolanos
CARLOS AZNÁREZ. Hay muchos argentinos que sí quieren un país que se parezca a Venezuela
…Cuando Macri nombra a Venezuela como ejemplo de lo que no se debe hacer, se hunde en su propia y nauseabunda ciénaga. Podrá tener todo el poder mediático mentiroso de su lado (ya no tanto, porque cuando el barco se hunde, se sabe que las ratas lo abandonan) pero no engañará más de lo que ya hizo cuando prometía “cambios” y sólo supo generar deuda externa y más dependencia.
Puestos a elegir, somos muchos y muchas que sin dudas queremos ser la Venezuela de hoy, chavista, comunera, antiimperialista y revolucionaria. Lo contrario es este presente argentino de cientos de miles de despedidos, inflación descomunal, represión y un clima de desesperanza, que sin duda tendremos que derrotar ganando cada una y todas las calles del país. Un día, dos y todos los que hagan falta, para que el tirano de la obsoleta democracia burguesa se suba al helicóptero, como ya lo hizo De la Rúa el 20 de diciembre del 2001 o los jefes de Mauricio M.hace 43 años, en el glorioso Vietnam socialista de Ho Chi Minh y Giap.
PERÚ. Cientos de venezolanos hacen cola en la Embajada de su país en Lima para volver a Venezuela
¡Qué infumable es este artículo! Y lo mismo se puede sostener para Eduardo Garzón, a quien escucho casi todos los días en el podcast de economía de Esradio, dando muestras de ser «antieconomista» en lugar de economísta como se describe. Desde luego, si este individuo es profesor de economía en la autónoma, ya tengo claro donde mis hijos no van a ir a estudiar.
Punto por punto, el primero justificando la inflación actual porque antes también la había. O sea, que la inflación es singular de un país, haga lo que haga su gente, su sistema productivo, su economía… simplemente es alta por llamarse Venezuela. Absurdo, el que antes se hiciera mal no justifica que ahora también se haga mal.
En segundo lugar, gracioso lo del comunismo, ahora es el menos desigual de Latinoamérica, también ha pasado de ser el más rico a uno de los más pobres, sólo por delante de Haití, Nicaragua y Honduras. Vamos que lo que hace el comunismo, igualar por abajo. Ahora todos pobres pero más iguales. Respecto al desabastecimiento de ciertos productos, según las noticias se trata del desabastecimiento de productos con precios «regulados» que obviamente, en un proceso inflacionario, no son rentables para los supermercados y comerciantes. Pero si que aparecen productos similares o sustitutivos cuyos precios no son regulados. Lógico, no?
Como tercer punto hablas de la inexistencia de un tejido productivo y que la economía es «mono»dependiente del petróleo. Y quien es causante de ello? En 1999 el porcentaje de las exportaciones petroleras sobre el total era del 76%, pasando a un 96% ya en el 2012. Supongo que de esto no tiene culpa Chavez, no? Por cierto, la compañía PDVSA pasó de producir 3,5 millones de barriles diarios en 1998 con 36.000 trabajadores a producir 2,76 millones en 2011 con 121.000 trabajadores. Tampoco es culpa de Chavez que ante el expolio de esta empresa y la falta de inversión esta compañía esté casi en banca rota con una urgente necesidad de renovación de activos para mantener o incrementar la producción.
Y en el punto cuatro, hablas de mercados ilegales alternativos, que no son más que los que se crean por necesidad cuando existe control y regulación de precios y estos no siguen una lógica económica. Y quien impuso el control de cambio?? Luego hablas del gran negocio de importar productos comprados con dolares obtenidos a un cambio favorable para el bolivar frente al dolar mientras que luego se venden en el mercado al precio que le habría costado adquirir la mercancía con el cambio del bolivar del mercado negro (menos bolivares por cada dolar). Impresionante explicación que obvia que ese cambio oficial tan privilegiado para el bolivar, es sólo para unos privilegiados, generalmente cercanos al gobierno, y el resto de la población, si quiere comprar dolares lo tiene que hacer en ese cambio extraoficial mucho más devaluado. Vamos que el negocio no es importar productos una vez se han conseguido dolares baratos, el negocio es luego poder venderlos en el mercado negro al triple. Digo yo, no? Y claro, si no es fácil obtener dolares (como es normal que ocurra a un país endeudado y poco productivo), pero se imprimen bolívares como si fueran cromos, pues pasa lo que pasa, la hiperinflación.
Lo dicho, nefasta exposición de Eduardo Garzón, propia de un abducido mental más que de un economista serio.
Tampoco tu respuesta es como para tirar cohetes, haces omisiones sobre gran parte del contenido del artículo y creo que la predisposición con la que lo has leído traía el colmillo bastante afilado
macri es comunista? oh se te olvida lo que conviene. tu objetivo justificar el merecido castigo a los bolivarianos. que tengas el coraje de decir wue la culpa es de venezuela demuestra tu catadura moral
Gracias Eduardo por atreverte a decir que la tierra gira alrededor del sol, espero que no te lapiden.
La derecha venezolana pro capitalismo yankee y los frutos de la manipulación de los medios españoles, digamos la sinrazón, que es lo que impera hoy en el mundo, se pueden ver sólo leyendo los comentarios de esta página.
La dictadura capitalista, o por las buenas o por las malas, no va a parar hasta que se haga con todas las naciones de América Latina, invito a las mentes no manipuladas y no interesadas en el triunfo de la dictadura global capitalista, la más criminal de todas las dictaduras, a echar un repaso nación por nación y lo veréis.
Lenin decía que no hay mejor manera de destruir un sistema capitalista que corromper su moneda. Me temo que Venezuela es un buen ejemplo de ello.
La verdad,la más ESTUPIDA explicación del proceso de INVOLUCION del siglo XXI en Venezuela.
El origen de la crisis que afecta a Venezuela parte de un monumental error: la actual oposición que gobernó durante 65 años a dicho país, se creyó, se las dio y se jactó de ser petrolera. Como tal, montó una grandísima economía del gasto y no hizo con lo recibido del petróleo lo que por ejemplo ha hecho Noruega, sino que hicieron del gasto, el despilfarro y el derroche, el principal bastión de la economía. Por culpa de esa apreciación equivocada, el Estado se volvió paternalista y en lugar de convertir al ciudadano venezolano en proactivo y productivo lo convirtió en derrochón, despilfarrador, jactancioso, engreído y chulo. Que mejor para demostrar esto que la frase favorita y típica del venezolano: “TA’ BARATO DAME DOS”. En tal condición todos los problemas sociales que se han presentado en Venezuela no se arreglan con una eficaz y rentable producción sino que se aquietan con subsidios, por ejemplo: gasolina, alimentación, transporte, servicios de agua, luz y teléfono, vivienda, carros, ropa, viajes, etc., etc. Todos pagados con el cuento imaginario de que son un país petrolero. Como creían que los dólares iban a seguir llegando a manos llenas por cuenta de esa riqueza que les regaló la providencia divina consideraron muchísimo más conveniente importar todo, hasta los alimentos del exterior, donde se producen más baratos y descuidaron completamente la agricultura, la manufactura y la industria. Descuidada adrede pues para los “empresarios” véase mercachifles de este país, es más rentable importar que producir, sobre todo cuando se importa con los dólares que produce únicamente el Estado. El resultado es adonde han llegado: pagar caro por medio comer importado, sin tener que exportar absolutamente nada diferente al petróleo. ¿Culpa de Maduro? No. Hace 81 años un escritor venezolano, Arturo Uslar Pietri, dijo que había que sembrar el petróleo y desde ese editorial escrito en 1936 el venezolano no sembró el petróleo sino que lo utilizó para gastar, derrochar y dárselas de rico sin producir absolutamente nada. (Por cierto, por proponer Sembrar el Petróleo, Uslar Pietri, fue exiliado al exterior cuando derrocaron a Medina Angarita en el 1945. Lo importante era producir petróleo y no diversificar la economia). ¿Culpa del socialismo? No. La absurda estrategia, o política, o modelo de montar una economía consistente en exportar recursos naturales para importar productos elaborados es por definición la típica enfermedad holandesa. Una de las tantas enfermedades capitalistas.
Pero lo peor no es eso, el venezolano es como el alcohólico anónimo, mientras no reconozca su enfermedad no saldrá adelante. Por eso dice que todo se lo robaron. La pregunta es que se han robado si el venezolano no ha producido ni produce nada: ni siquiera una pantaleta, un par de medias, unos calzoncillos o un sostén porque hasta eso el Estado venezolano le ha dado para que lo importe. Son tan poco realistas que no se han dado cuenta que el ingreso por petróleo no es producto del esfuerzo y trabajo de ellos sino más bien un regalo que la naturaleza les dio. Lo único que hacen es contratar a un proveedor extranjero para que lo saque y ellos malgastarlo. En otras palabras el venezolano siempre se ha chuleado a Venezuela, pero Venezuela nunca ha vivido de los venezolanos. Venezuela vive del petróleo. Por eso, la oposición representada por políticos de las viejas mañas y procederes, financiados por los vulgares captadores de renta y chulos “empresarios” mercachifles, quieren que otro gobierno haciéndole creer a sus incultos seguidores que volverá esa de vida de rico bobo sin trabajar, ni producir sino más bien vivir a cuenta del Estado que es el único que ha generado y genera actividad económica en Venezuela. Las grandes fortunas en Venezuela se han generado al amparo del estado y no como producto del esfuerzo empresarial que desde que se descubrió el petróleo apenas ha generado un miserable 1% del ingreso nacional. Un empresario es aquel que produce, genera trabajo, crea riqueza, genera valor agregado, innova, abastece su propio mercado interno y crea excedentes para exportar y así obtener divisas. Esto no ocurre en Venezuela y que mejor prueba que todavía viven 100% de la extracción de petróleo. Cuando en un país los ricos salen a protestar, sabotear, joder y matar como lo hace la oposición en Venezuela, es porque el gobierno lo está haciendo bien.
Yo no he podido terminar de leer… Esque para justificar el gobierno en Venezuela dice tantas tonterías que ni leer se puede.. Solo a modo de ejemplo le diría que cuantos pobres había antes o después del Hugo… Es que no has realidad que que es.. Venezuela era un país próspero y ahora es un país tercermundista donde la gente pasa hambre.. Y dejaros de tontería.. Como en cualquier empresa el único culpable es quien maneja la empresa..
Tampoco es fácil terminar de leer tu respuesta.
Si lo que vas a decir no es mejor que el silencio…
Vaya ristra de tonterías. Pero lo peor es que a estas alturas aún hay gente que se lo cree. I want to believe
Acabe de perder valioso minutos parece artículo sacado de aporrea no tiene ni la menor idea de lo que está pasando en Venezuela
El autor quiere sugerir que la mayor parte de la responsabilidad es de las empresas privadas, no obstante, es falso, el gran responsable es el gobierno:
Dice que las empresas que importan productos al país reciben dólares preferenciales y regulados por el Estado, para luego vender a precio de mercado negro: esto en la mayoria de los casos es Falso. Las asignaciones de divisas que mantiene el Estado son oscuras, arbitrarias e insuficientes para mantener el mercado venezolano, los múltiples organismos que se inventaron como Simadi, sicat, y Dicom han fracaso, nunca publicaron a quién se le asignaba, y están marcados por enormes escándalos de corrupción. La mayoría de comerciantes tienen que importar a DOLAR NEGRO por falta de acceso a estos supuestos dólares preferenciales del Estado que, por cierto, mantiene elevadas deudas incluso,con empresas farmacéuticas y de alimentos.
Venezuela está mal por sus gobernantes. Llevan casi 20 añis achacándo su mala gestíón a la oposición, eso es incompetencia. La culpa del desastre de su pésima gestión se la atribuyen a otros.
Sus gobernantes se han preocupado por imponer una ideología y no por dar paz, progueso, salud a sus ciudadanos.
Un buen gobernante no tiene ideología ni busca imponer sus decisiones. Todo lo hace por concenso y siempre buscando lo mejor para todos.
Las ideologías siempre han llenado al mundo de dolor.
Eso de imponer las decisiones por la fuerza y de no oir al que piensa diferente es absurdo. Esa fue la política de Hitler quien se fue deshaciendo uno a uno de los que no pensaban como él. Lo mismo hizo Stalin en Rusia y Mao en China. Condenaron a millones a la muerte en campos de concentracion, trabajoa forzados, prision, cárcel o a emigrar.
Maduro como crees que te recordaran los venezolanos en 20, 30, 40 años.
Ay, ay, ay del pueblo cuyos dirigentes solo se oyen a sí mismos.
Muchas cosas que se le olvidan mencionar.
Ha habido una caída del precio del petroleo, pero el petroleo sigue a precios mayores a los anteriores a Chavez. Chavez se benefició de un periodo muy largo de precios del petróleo extremadamente altos. Eso es lo que le permitió aumentar el gasto público de Venezuela a niveles nunca vistos, y comprar votos con ese gasto. Ese gasto estaba solamente sustentado en un precio del petroleo extraordinariamente alto. Una vez bajó ese precio, y al negarse el gobierno bolivariano a reducir su gasto extraordinario, la semilla de la hiperinflación estaba puesta. (Porque sí, en todos y cada uno de los casos de hiperinflación, la hiperinflación la ha provocado el gobierno al empeñarse en gastar más de lo que se produce imprimiendo moneda para ello).
La economía venezolana estaba mucho más diversificada antes de la llegada de Chavez. La producción en todos los sectores lleva décadas menguando. La producción no ha hecho otra cosa que desplomarse en las compañías nacionalizadas.
Varias cosas sin sentido que se dicen en el artículo:
1) Desabastecimiento programado y selectivo. Es símplemente estúpido. Da igual la cuota de mercado que tenga un distribuidor de alimentos. Si mañana mercadona deja de vender harina, el resto de distribuidores de alimentos se forran vendiendo harina. El gobierno Venezolano tiene nacionalizadas varias distribuidoras de alimentos, por cierto.
2) Inflación por importaciones. Primero, aquí parece que nos estamos olvidando de que el gobierno venezolano selecciona quién puede importar a bolívares oficiales (porque recordemos que solo unos pocos elegidos por el govierno tienen acceso a ellos). De hecho, eso de los bolivares oficiales solo es una forma de subvención para unos pocos bolivarianos y de prohibición de importaciones para el resto. La mayor parte de los que tienen permiso para importar y que utilizan el dinero para otra cosa son compañías nacionalizadas, (o en manos de los colectivos). De aquí salen buena parte de los bolimillonarios, por cierto. Y, todo esto, es una consecuencia inevitable del socialismo, muchas veces anunciada.
3) Embargo financiero de EEUU. Este embargo financiero es muy reciente, y la situación era desastrosa ya mucho antes. El embargo no hace otra cosa que poner las cosas más difíciles a los bolimillonarios (socialistas del siglo XXI) que se están forrando a costa de los Venezolanos, y se pasean por EEUU. Exactamente cómo se vendía la deuda pública venezolana antes de este embargo? Porque antes de ningún embargo ya tenían que pagar más de un 20% de interés… (¿y eso no es una deuda odiosa que habría que impedir?) No. Que el embargo financiero suba el precio del 20 al 27 no es lo que provoca hiperinflación.
En resumen. La hiperinflación, se produce como en tantísimas ocasiones porque un gobierno socialista se ha empeñado en gastar más de lo que se produce. El gobierno socialista también ha hecho todo lo posible, desde la llegada de Chavez, para que se produzca cada vez menos. ¿Cómo? Mediante nacionalizaciones, control de precios y divisas, y otras políticas socialistas.
Todo esto ha ocurrido ya muchas veces antes, está más que estudiado, y estaba más que advertido. Pero algunos seguís tapándoos los oídos.
Cuanto te pagam por poner en duda la verdad? Es penoso.
Entiendo que defender las tesis imperiales se paga muy bien, así que Iñaki le habrá cobrado un pastón a Güachinton por hacerle la autopsia a este trabajo. Pero creedme, Jande00, los decadentes yankis no pagan tanto como las asesorías (?) que vendían a Venezuela -que curioso, su único cliente- los mandamases de Podemos, casualmente los amos del autor de este ‘artículo’, que según tu, es el dueño de la verdad. Tú si que eres penoso, tío.
Extraordinaria y magnífica explicación de lo que es la verdadera realidad de la hiperinflación en Venezuela. Bájese de su arrogancia y mediocridad pero sobre todo de su posición radical, si quiere opinar, por lo menos hágalo, pero debata con argumentos serios y no subjetividades que lo descalifican para opinar!
La hiperinflación casi siempre es multifactorial. Pero existen factores preponderantes como el circulante (que no es igual al dinero), y entresacar, realzar y priorizar los puntos (1-4) es cósmico, cuando el MERCADO es global, pero terrestre. La historia pondrá en lugar barriobajero al Maduro.
Los juicios de valor es algo subjetivo señor Raff. No quiera saber el mío sobre los q se pronuncian como usted q vierten opiniones sin argumentos q revatan.
Y en relación a la injerencia de Washington es usted grouchomarxista, » Vais a creer a mí o s vuestros propios ojos?».
E.Garzón es economista, por cierto.
Recién de esos lares he comprado en la guajira a pie de camino de urubia gasolina a 15 cts de bachaqueros. El papel admite toda teoría, pero explicar solo ese hecho, verlo y vivirlo, pudiera aducir argumentos de muchos colores, pero no habría identidad aplicativa con lo dicho. En esos lares es absurda la teoría bolivariana. No se puede “sustituir” argumentos del “no mercado” por argumentos de MERCADO. Conozco esos países, y vuelvo en semanas de nuevo. Insisto, ver la opinión de Mújica sobre venezuela (que acojo)
Opinión bolivariana de bajo nivel académico, con manipulación de factores económicos nimios no relevantes, presunciones conspiratorias sin fundamento, alardes de fe ciega y magia, patada adelante a un fin incierto, un absoluto desconocimiento de que es el MERCADO, un engaña ignorantes. Seguro que existen ese tipo de tesis, pero para nada rigurosas, y con posibilidad de éxito, sino que serán con seguridad fallidas; y en el camino servirán para egos y bolsillos.
Sr Raff, por qué no lo explica usted y se deja de desclasificaciones prepotentes, ¿acaso se cree usted el «Stephen Hawking»de la economía?
Se indica MERCADO.
Como opinión, argumentación, y solución. MERCADO en todas sus acepciones. Hasta Múgica (Uruguay) reconoció y aprendió (tarde) que es un MERCADO.
¿Porque escribes «mercado» en mayúsculas?
Porque el MERCADO es lo más importante en este caso, y lo explica todo; al igual que un mercado de una pequeña ciudad de cualquier parte del mundo y de la historia (al margen de las guerras que han impuesto gobiernos).Quien ha trabajado en un MERCADO lo comprenderá. Si el MaBurro ha destruido toda o gran parte de la comercialización normal en Venezuela, no se puede buscar excusas o teorías sin identidad aplicativa. Todo ciudadano puede ser comerciante, todo comerciante busca beneficio, y eso hace MERCADO. MaBurro puede gestionar el mercado; pero no debe tumbarlo expresamente como lo ha hecho, con el pretexto de un ideal apócrifo, enmascarando la justicia social. Hay aspectos que debe ir de la mano. Es la manipulación informativa (la mayor fuente de información del Estado en Venezuela parece es Twitter), el adoctrinamiento, la manipulación de las masas, la destrucción del sector primario (excepto petróleo), UFF! Conozco también Cuba, y nada que ver. Ahora está como para explotar. Se dice que hay mucha necesidad (que es verdad), pero también hay “miedo”
Porque o bien padece del síndrome de Estocolmo como tantos otros currantes, tambien puede ser la temeridad de la ignorancia o que le conviene defender mezquinos intereses.
(yo no digo que Maduro sea perfecto y que no haya cometido errores, y más con la presión que debe soportar, no digo éso; pero ponerse de parte de quienes, utilizando los juegos sucios del capital, nacional y extranjero, (y el yankee sabe de juego sucio) y sus medios de comunicación, están intentando imponer un gobierno neoliberal, un gobierno que beneficie a los de siempre, a los ricos, éso es muy fuerte, es un daño irreversible al ser humano.